La humildad te hace grande

Se trata de humildad. De veras. La internet falló al principio. Se fue la luz dos veces. Instagram nos cortó el programa a la hora y, por el rollo de la luz, no nos dimos cuenta, pero… El que es humilde, ni que lo fajen chiquito.

El viernes 8 de agosto, en el programa RumbaPuntaCana, le comentaba a Carlos Mata un recuerdo de cuando yo trabajaba en Sonográfica.

Me encontraba en un descanso del almuerzo y le hacía una tarjeta de cumpleaños a mi amiga-hermana Sulvey Silva, cuando veo entrar al primer actor, Carlos Mata.

Venía él a reunirse con mi jefa, Luisa Flores y saludaba alegremente a todo el que le pasaba por el lado. Lo recuerdo entrando con una gran sonrisa e iluminado con esa luz propia que siempre ha irradiado esa humildad hecha persona.

 


Le pedí, como si lo conociera de toda la vida (debo acotar que así nos lo hace sentir él): «Carlitos, ¿me podrías dar tu autógrafo aquí? Es para una tarjeta de cumpleaños de una amiga muy especial». Carlos tomó la tarjeta y en un espacio amplio, blanco que aún quedaba, pues no había yo terminado de decorarla, empezó a escribir, luego de haberme preguntado: «¿Cómo se llama tu amiga?»


No sé si Sulvey aún conserve la tarjeta (me extrañaría que no, pero puede suceder). Lo que jamás imaginé es que un día se lo iba a contar directamente a la cara al primer actor y cantautor venezolano al que quiero y respeto profundamente por ser único, humilde, amoroso, agradecido y feliz y al que le debemos en RumbaPuntaCana nuestros primeros pasos, pues la forma en la que condujo su programa «Noche de Perros» fue fuente de inspiración para Alberto Arismendi, mi compañero en este camino rumbero y para el equipo que empezaba a formarse hace año y medio de la plataforma multimedios RumbaPuntaCana.

 

¡Gracias, Carlos! ¡Feliz cumpleaños, Sulvey!

 

P.S. Al enviarle este escrito a Sulvey, me corrobora, efectivamente, que aún conserva esa tarjeta y la comprometo, entonces, a que me la envíe para publicarla. 

 

«Creo que el camino está en la compasión, el perdón y la gratitud».  Carlos Mata.

 

Mónica León- Como la vida misma. 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *